
Después de su CD Amanecer ciudadano, el compositor, arreglador y bandoneonista Víctor Lavallén regresa con una nueva obra: Buenosaireando.
En este, su segundo CD, Lavallén lidera un quinteto integrado por Alejandro Bruschini, en segundo bandoneón; Pablo Estigarribia, en piano; Washington Williman, en violín; y Silvio Acosta, en contrabajo. Lavallén se desempeña como director, arreglador y primer bandoneón.
En Buenosaireando, interpreta varios clásicos tradicionales y algunas composiciones propias. De su autoría son Meridional, otro bello tango; De Norte a Sur, la milonga que da título al CD; y el vals Romance de primavera.
Entre los clásicos se destacan las excelentes versiones de Danzarín, de Julián Plaza; las renovadas interpretaciones de La Tablada y La Morocha; y una versión de Ventarrón, de Pedro Mafia.
El disco incluye también una de las grandes composiciones de Julio De Caro, Mala junta, en cuya interpretación se percibe un aire de su paso por la orquesta de Osvaldo Pugliese.
El disco concluye con una versión de Adiós Nonino, en la que se puede apreciar todo el virtuosismo del bandoneonista.
Un disco muy atractivo, que muestra a Víctor Lavallén en plenitud como instrumentista y arreglador.
Publicado por Alfiz Producciones y distribuido por Sony Music Entertainment.
Víctor Lavallén
Nació en Rosario. Integró las orquestas de Miguel Caló, Juan José Paz, Joaquín Do Reyes y Enrique Mario Francini, entre otras. Desde 1958 fue bandoneonista y arreglador de la orquesta de Osvaldo Pugliese, durante uno de sus períodos de mayor reconocimiento.
Algunos de los arreglos más famosos de esa orquesta, como Gallo Ciego, Bandoneón arrabalero y Lorenzo, son de Lavallén.
En 1968, luego de muchos discos y giras con Pugliese, fundó el Sexteto Tango junto a Emilio Balcarce, Julián Plaza, Osvaldo Ruggiero, Alcides Rossi y Oscar Herrero. Fueron 20 años de intensa actividad.
Más tarde fundó Color Tango junto a otros colegas y se integró a la orquesta de Mariano Mores.
Actualmente, y desde hace ya una década, integra el espectáculo Forever Tango, de Luis Bravo, del que es director musical y con el que recorre permanentemente el mundo.
A más de cincuenta años de su debut profesional, Lavallén presentó en 2007 su primer disco solista. Esperada por muchos, Amanecer ciudadano es una grabación de antología y una oportunidad para descubrir a este gran artista, una suerte de héroe anónimo que siempre estuvo allí y que, sin embargo, aún es uno de los tesoros mejor guardados del tango.